En el corazón de las montañas del sur de Marruecos, Luis, acompañado por su hijo Estéban, busca a su hija mayor que ha desaparecido. Se unen a un grupo de ravers lanzado en busca de una enésima fiesta en las profundidades del desierto. Se hunden en la inmensidad ardiente de un espejo de arena que los confronta con sus propios límites.