Mayo de 1940. Mientras el mundo se balancea al borde de la guerra, en el icónico edificio Flagey en Bruselas —desde donde transmite la radio nacional— se cruzan los caminos de Elza, una joven actriz que da sus primeros pasos en los estudios de radioteatro, y Berre, un técnico de sonido principiante con un oído casi mágico. Él busca apoyo en el poder intangible del sonido, ella en el encanto de los radioteatros. Su encuentro enciende una chispa de amor que los eleva por encima de la amenaza de su tiempo.