La música del clarinetista Benny Goodman fue la fuerza impulsora en el lanzamiento de la era del swing a mediados de la década de 1930. A lo largo de los años, tocó con las figuras más grandes del jazz: Ella Fitzgerald, Harry James, Gene Krupa, Lionel Hampton, por nombrar algunos. Con los éxitos familiares Let's Dance; Stompin' at the Savoy; Moonglow and Sing, Sing, Sing, este enérgico combo de los mejores músicos de jazz rinde un merecido homenaje al “King of Swing”.