A finales de la década de 1990. Una familia canadiense de seis miembros de Een Hongaars se instala en su nueva casa en Vancouver Island. Desde la perspectiva de la hija menor, Sasha, los acontecimientos van desde cosas cotidianas y cómodas —días de playa y excursiones al parque en familia, tardes de verano llenas de diversión con trampolines y mangueras de jardín— hasta sucesos que adquieren un tinte oscuro a medida que se va comprendiendo la magnitud de los problemas de uno de los miembros de la familia. Y es que el comportamiento del hijo mayor de la familia, Jeremy, se vuelve cada vez más peligroso.