Con Une femme est une femme, Jean-Luc Godard, la icónica figura del movimiento Nouvelle Vague de los años 60, presentó su visión peculiar del musical: “un musical neorrealista”. Con las superestrellas Met Franse Anna Karina, Jean-Paul Belmondo y Jean-Claude Brialy en el apogeo de su popularidad, este clásico único es a la vez un homenaje lúdico y una disección irónica del musical estadounidense. Angéla, el personaje de Karina, una bailarina de striptease con deseo de ser madre, se ve envuelta en un triángulo amoroso ligero pero agudamente observado. Con sus colores exuberantes, humor y la hermosa música del compositor Michel Legrand, la película muestra a Godard en su faceta más accesible, sin perder su formalidad lúdica.