Una velada intimista en el Baixu con un programa de recital de canto y arpa que le lleva, sobre las alas de la música, al país misterioso donde el ruiseñor es Rey, donde no debe ser perturbado el silencio de los bosques bajo pena de despertar a Eros con alas de ángel, donde las flores suspiran por la mariposa inconstante. Allí, preste atención un instante. Con un poco de suerte, oirá cantar al colibrí...