Un acorde. Dos veces seis cuerdas. No, tres. Dos voces. Un bajo. Una pedal steel. Y un par de escobillas. Más no necesitan Nils De Caster y Sara De Smedt para marcar el tono en su nuevo disco Take This Stone. Las guitarras, fraseadas con delicadeza, se entrelazan, las voces se enroscan seductoramente una alrededor de la otra. Casi puedes verlos sentados tocando, los músicos, en el porche, con un vaso al alcance de la mano, en algún lugar de las colinas, en una sofocante noche de verano con el sol poniéndose. Podrían haber sido los Apalaches. Pero igualmente la terraza de un café en Vlaamse Ardennen.