Inspirado por la tragedia de Antuco de 2005 en Chile — donde 45 militares murieron debido a una serie de decisiones fatales — este espectáculo trae una profunda reflexión sobre la relación entre la juventud y la militarización. Para muchos jóvenes de áreas rurales, el servicio militar es visto como un escape, una oportunidad para finalmente “ser alguien”.
El espectáculo explora la imaginación de la guerra a través de la mirada de un niño. Los juegos y los escenarios épicos contrastan fuertemente con la cruda realidad de un sistema en el que el abuso de poder y la jerarquía predominan. Con el lenguaje visual poético característico de Silencio Blanco — en el que las marionetas cobran vida mediante una manipulación sutil — el público viaja entre los sueños infantiles y la presencia inquebrantable y sublime de la naturaleza. Un homenaje a la vulnerabilidad del individuo frente a la institución.
Dirección artística Santiago Tobar
Creatieve producción Dominga Gutiérrez
Concepción y construcción de marionetas y escenografía Santiago Tobar
Sc diseño de iluminación Belén Abarza
Geluidsontwerp y composición musical Ricardo Pacheco
Spel Camila Pérez, Marco Reyes, Camilo Yáñez, Consuelo Miranda & Rodolfo Armijo
Grafisch diseño Daniel Hanselmann
Communicatie Loica Cultuur & Communicatie
Productie Silencio Blanco