Una narración íntima, trágica pero sobre todo muy ingeniosa sobre crecer en los años 80 y 90, el amor no cantado entre un padre y un hijo de Flandes Occidental, y el arte de morir. La pieza está apoyada por una nostálgica presentación de diapositivas, un bañador Speedo azul, tortugas de agua asesinas y una buena dosis de humor seco británico. ¡Vengan a verlo!