Hacia ‘A Streetcar named Desire’ de Tennessee Williams ‘Tramlijn Begeerte’ es un clásico de primer nivel del Amerikaanse Realisme y estableció el nombre de Marlon Brando como uno de los mejores actores de la llamada escuela de method acting donde el actor se funde completamente con su personaje. Material de nominación al Oscar, pues. Maar de Tramlijn no es una pieza agradable, ligera y aireada. Aborda algunos de los temas sociales y psicológicos más desagradables: narcisismo, alcoholismo, violencia doméstica y violación. Sin embargo, es una de las piezas más representadas y queridas en el teatro. Precisamente porque es tan veraz. Porque todos los papeles son un desafío en el que los actores pueden brillar a través de diálogos y caracterizaciones realistas. A través de las emociones que caen como torbellinos en el escenario. Y a través del acorde final, brutal y desgarrador. La pieza tiene 75 años. Y sigue siendo un grito de corazón contemporáneo. Un clásico, pues. De y con: Tennessee Williams - A streetcar named Desire (texto original), Janine Brogten (traducción), Koen Van Impe (dirección), Kevin Janssens, Clara Cleymans, Evelien Bosmans, Ben Segers, Sandrine Van Handenhoven, Yemi Oduwale, Ann De Winne, Rino Sokol, Leo de Clippeleir, Flora Van Canneyt (interpretación), Saskia Lauwaard (escenografía), Marie Dries (vestuario), Tom Boute (director de arte) y Lieven Dirckx (fotografía). Con el apoyo del Tax Shelter de la Belgische Federale Overheid. één zee es la productora de teatro de Ann De Winne y Frank Aernout y ya trajo anteriormente las producciones de repertorio “Achter de Schermen” (con, entre otros, Carry Goossens y Frans Maas), “Thuis” (de Hugo Claus, con, entre otros, Koen Van Impe, Marleen Merckx y Marilou Mermans), “Hamlet” (con, entre otros, Michiel De Meyer) y pronto “Groenten uit Balen” de Walter van den Broeck (bajo la dirección de Stany Crets con, entre otros, Koen De Bouw, Ben Segers y Tania Van der Sanden).