Reparto: Daan Hugaert y Fanny Oplinus Es medianoche. La cama llama. Él y ella llegan a casa de una fiesta de empresa y eligen ajustar sus cuentas. Durante una hora y media se atacan con una crueldad hilarante y una provocación brillante. Este western conyugal es irresistiblemente divertido y profundo al mismo tiempo. Cuando el fuego se aviva, todo pasa revista: niños, familia política, mascotas, política, trabajo, sexualidad, gusto artístico y otras pequeñas cobardías de la vida cotidiana. La fuerza de la obra reside en la velocidad y la firmeza con la que los dos reaccionan el uno al otro. Daan Hugaert en gante, Fanny Oplinus en flamenco occidental. (Rudy Tollenaere) &&& Ambos actores lanzan chispas de alegría de actuar a la sala. Fanny Oplinus da fe de coraje físico y actúa con total entrega. Y qué viejo zorro del teatro es Daan Hugaert, cuyo delicioso lenguaje corporal elocuente y mímica recuerdan por momentos a Louis de Funès. (Gino Debreyne) &&& Te alegras de este maravilloso espectáculo si reconoces el humor y relativizas la reconocibilidad. (S.V.) &&& El resultado es un espectáculo fresco y llamativo que rueda por la sala con velocidad, humor y garra y te deja lleno de ganas. Eso sabe a más… (Reacción después del espectáculo) &&& In Parle moi d’Amour chisporrotea durante una hora y media. Sin pausas para respirar, sin silencios, solo energía pura. Desde el primer segundo, las palabras y las emociones son lanzadas al público como uppercuts certeros. Esto es teatro con un ritmo cardíaco por encima del nivel de competición.