Trasladados por motivos disciplinarios a Sainte-Marie-aux-Mines, en Alsacia, los inspectores Crab y Conrad reciben el encargo de una investigación aparentemente sin dificultades: la desaparición de un anillo. Lo que debía ser un simple trámite se convierte rápidamente en un asunto complejo, alterando la tranquila rutina de este dúo de solteros empedernidos.