Just the Moon es un espectáculo de circo y luz sorprendente y físico en el que se unen malabares, acrobacias y juegos de luces. Raff Pringuet comparte el escenario con una moderna lámpara de teatro motorizada. Un humano y un objeto en busca de quién o qué pueden ser juntos. Un dúo entre malabarista y luz, un duelo entre hombre y máquina. El artista lanza, rueda y se atrapa a sí mismo y a algunas pelotas de malabares con fluida precisión, mientras la lámpara utiliza su amplia gama de luces, colores y movimiento para crear un conjunto visual. Cuerpo, pelota y luz juegan un juego armonioso de aparecer y desaparecer. Just the Moon es teatro de circo sin palabras con una sutil nota cómica que arrastra a jóvenes y mayores a un mundo imaginativo lleno de tensión. Al mismo tiempo, ‘Just the Moon’ también toca temas actuales como la tecnología, la autonomía y las fronteras cada vez más difusas entre humano y máquina. Close Call Company es una compañía multidisciplinar que busca la sinergia entre diferentes formas de arte, equilibrándose entre el control y el caos. Raff Pringuet se especializó en la combinación de malabares con pelotas y acrodanza. Anteriormente actuó en, entre otros, Sinking Sideways, TeaTime Company, Circumstances y Cie Grensgeval. “Just the Moon es pequeño pero agradable, honesto y absurdo y, sobre todo, imperdible.” - Tom
Permentier - Pzazz
van Raff Pringuet (Close Call Company) - diseño de iluminación/técnica Tuur Decoene - mirada externa Margot Jansens, Geert Belpaeme y Marie Peeters - composición/música Stan Nieuwenhuis - vestuario Julia Gut - escenografía David Carney - fotografía Lily Schlinker/Lize Vermeulen - vídeo Fidel Rott- coproductor PERPLX - con el apoyo de Cirklabo/30CC, Latitude-50 - pôle des arts du cirque et de la rue, administración local de Mortsel, Circus Ronaldo, Circus Werkplaats Dommelhof, Korzo (Den Haag), De Clinge, MiraMiro, MAD Festival, Stad
Leuven, de Vlaamse Overheid, Het Oude Badhuis (Amberes), Schouwburg Luchtbal, De
Naarstigheid - un agradecimiento especial a Batist Van Baekel, Pieter Visser y Mieke Laureys