Creció con la idea de que había que hacer reír a los demás, sin saber muy bien por qué. Y que refugiarse en una imaginación infinita era una forma de sentirse bien. Luego ponerse en la piel de una medusa en lugar de en la suya, es bastante guay. Porque su piel, pica y le da picor. A causa de su eccema. O porque no se ha recuperado totalmente de Camille que lo dejó en un parque, porque un parque es un lugar neutro. O quizás su piel intenta decirle algo. Algo que para oír hay que dejar de hacer bromas. Algo que no se calma con una pomada. ¿Quieres reír durante una hora? Ven.