Al igual que en sus espectáculos anteriores De ingehuurde man (El hombre contratado), Het Uur Blauw y Tot Onze Grote Spijt, Johan Terryn sabe cómo conmover de nuevo con su psicología de stand-up. Su tono varía entre divertido, fascinante, conmovedor y reconfortante. Johan Terryn recuerda a su padre, que estaba presente sin estarlo. Al igual que tantos padres de esa generación. Lo que sea que preguntaras, la respuesta era invariablemente ‘hmm’. Cuando él mismo deja a su hijo joven adulto en una ciudad lejana y extraña y se aleja saludando con dudas, se pregunta si él mismo ha estado lo suficiente. Presente. La sensación de ‘Todavía tengo mucho que dar’ le atormenta. En el largo viaje de regreso, hace un esfuerzo por ponerse al día. Recopila las lecciones de vida más importantes. Las cosas que su propio padre nunca dijo y que ahora tiene que inventar él mismo o pedir prestadas a personas que admira. Un discurso para enviar a su hijo a la vida. Su propio – tipo de – ‘Wear Sunscreen’ o ’900 km de buenos consejos para estar plenamente presente en esta vida