Ifigenia es la hija de Agamenón y Clitemnestra. Su padre planea sacrificarla a la diosa Artemisa para obtener un viento favorable para que la flota griega pueda zarpar hacia Troya.
Entonces la guerra de Troya finalmente puede comenzar, la madre de todas las guerras.
El escritor y creador de teatro De Portugese Tiago Rodrigues escribió una relectura radical de esta tragedia. En ella, Ifigenia ya no sufre pasivamente su destino, sino que decide sobre él ella misma. Ifigenia se convierte así en una mujer poderosa y autónoma, en la línea de Antígona, que da sentido a su propia vida en lugar de someterse a la arbitrariedad divina o a las decisiones de hombres que tanto desean hacer la guerra.
Nueve actores abordan estas preguntas y cuentan una historia que muestra que la guerra nunca trata solo de política, sino en primer lugar del precio humano que se paga por ella.