Nagasaki, 1964: A la muerte de su padre, jefe de una banda de yakuza, Kikuo, de 14 años, es confiado a un famoso actor de kabuki. Junto a Shunsuke, el hijo único de este último, decide consagrarse a este teatro tradicional. Durante décadas, los dos jóvenes evolucionan codo con codo, desde la escuela de interpretación hasta las salas de espectáculos más bellas, entre escándalos y gloria, fraternidad y traiciones... Uno de los dos se convertirá en el mayor maestro japonés del arte del kabuki.