Desde el viento susurrante hasta el sol cálido, desde el juego de sombras hasta los arcoíris: esta instalación trae la magia del exterior al interior. Los niños pueden descubrir, sentir, gatear y reducir la velocidad libremente, mientras que los adultos también son invitados a reducir la velocidad y volver a mirar.
De Wereld Repareren crea un entorno seguro y de baja estimulación en el que la calma, la fantasía y la conexión son fundamentales. Con materiales sostenibles como madera, lana y bambú, y con atención a la luz y al sonido, se crea un lugar que es a la vez lúdico y tranquilizador.
Esta es una colaboración con De Wereld Repareren junto con Schouwburg Kortrijk, Cultuurcentrum Brugge, De Spil y Universiteit Gent facultad de Psicología.