Un cortador de juncos solitario encuentra el cuerpo sin vida de una niña violada y asesinada en su cañaveral. El violento suceso provoca inquietud en la cerrada comunidad del pueblo y en la pacífica vida del propio cortador de juncos. Impulsado por un vago sentimiento de culpa, sale en busca de respuestas e intenta localizar al mal. Mientras cuida a su nieta, su impulso por resolver el asesinato se vuelve cada vez mayor. Una obsesión con la que pone en peligro a sí mismo y a sus seres queridos.