La palabra española «Tinieblas» significa a grandes rasgos «falta de luz». Contiene también la palabra «nieblas», que designa por su parte la «niebla» o la «bruma». Niebla es también el nombre del pueblo natal del abuelo de Edurne Rubio. En su espectáculo, presenta una recopilación de relatos sobre personas que se pierden. Una historia polifónica que imita eventos reales. O quizás se trate de situaciones que solo han existido en nuestro imaginario colectivo: leyendas, relatos, rumores… Vivimos en un continente totalmente cartografiado. Los senderos forestales están señalizados y los itinerarios descritos con precisión en las guías turísticas. Conectados a miles de satélites que giran alrededor de nuestro planeta, buscamos nuestro camino sin mirar realmente el mundo que nos rodea. ¿Dónde y cómo podemos perdernos hoy? ¿Y en el teatro? Tinieblas es una performance donde el público se pierde, se reencuentra, y luego se extravía de nuevo. El teatro se convierte en el centro de un territorio, un lugar dotado de sus propias coordenadas geográficas. Los espectadores forman al mismo tiempo un solo cuerpo en movimiento, parecido al susurro de una bandada de estorninos. Es una experiencia sensorial que mantiene permanentemente la tensión entre el interior y el exterior, entre la lentitud de un caminante y la velocidad vertiginosa de la imaginación, capaz de teletransportarnos en un abrir y cerrar de ojos. • Como artista plástica que trabaja con una amplia gama de soportes y formatos, Edurne Rubio (Burgos, 1974) presenta su trabajo en diversos contextos: teatros, festivales de cine, exposiciones y espacios públicos. Crea situaciones que generan una tensión entre lo que vemos y oímos, y evoluciona así entre el presente, la memoria y la imaginación. Fascinada por los relatos orales, construye relatos colectivos a partir de historias individuales, ofreciendo así una lectura subjetiva de la historia. Una lectura moldeada por la emoción y en constante evolución. Su nueva obra de teatro, Tinieblas (2026), se inscribe en la continuidad de las investigaciones que ha llevado a cabo en las performances A Nublo (2021) – realizada en colaboración con el artista Maria Jerez sobre los fenómenos naturales – y Light Years Away (2016) sobre la oscuridad de las cuevas, que ha presentado en diversos teatros europeos, incluido el Kaaitheater. Durante el proceso de creación de Tinieblas, Edurne Rubio realizó una película titulada Los huesos no flotan (2026), que fue proyectada en el Wiels en el marco de Europalia España.