Para salvar su trabajo, David acepta un plan inútil: recoger un paquete misterioso en Sudamérica. Termina en un crucero con su ex Tess, su hijo Léo y su colega Stéphane, tan tonto como torpe, a quien David utiliza para transportar el paquete en su lugar. Todo sale mal cuando Stéphane lo abre accidentalmente: aparece un lindo bebé Marsupilami y el viaje se convierte en un caos! La Bande à Fifi ha vuelto, y tienen un nuevo amigo…