Un circo se instala en la ciudad. Un circo a la antigua, un circo con lo que se llamaba hace poco tiempo “Monstres”... Su llegada provoca reacciones contrastadas en la población. Víctor, un niño “turbulento” y más bien burlón con respecto a los “Monstres”, sufrirá un accidente: una caída desde la noria, que le hará pasar al otro lado del espejo. Gravemente herido, será salvado y “reparado” por el cíclope. Rechazado por sus amigos debido a su discapacidad y a su nueva apariencia, Víctor se integrará al circo y participará en los números mágicos que los “monstruos” proponen al público todas las noches. Desde los 5 años, intergeneracional, abierto a todas y todos.