Del 4 de julio al 6 de septiembre, L’Orangerie acoge un workshop de diseño internacional llevado y coordinado por Saint-Luc Liège, reuniendo a estudiantes procedentes de las profesiones del diseño, diseñadores y docentes de Bélgica, de Francia, de Italia y de Túnez alrededor de una pregunta esencial: ¿cómo vivir mejor con menos recursos?\nEl constat es ahora ampliamente compartido. Las crisis climáticas, el agotamiento de los recursos y el aumento de las desigualdades nos obligan a repensar nuestros modelos de desarrollo. Sin embargo, a pesar de las alertas repetidas de los científicos, nuestras sociedades penan todavía a considerar una reducción voluntaria de su consumo. La pregunta de la sobriedad se impone como un reto mayor. Sin embargo, esta permanece a menudo asociada a la restricción o a la privación. Frente a estos retos, los participantes del workshop han elegido explorar otra vía: la de una sobriedad deseable, capaz de ofrecer nuevas formas de cooperación y de atención a lo viviente.\nDurante cerca de un siglo, el diseño ha participado ampliamente en hacer atractivos productos, servicios y modos de vida fundados sobre la abundancia. Hoy, ¿las mismas competencias podrían ser movilizadas para hacer enviables otras maneras de habitar el mundo? ¿El diseño puede contribuir a inventar una cultura del «mejor» más que del «más»? Durante una semana, los participantes del workshop han explorado esta hipótesis a través de una serie de experimentaciones colectivas confrontando sus miradas, sus experiencias y sus culturas para imaginar respuestas a los retos contemporáneos. Juntos, han interrogado los usos, los modos de producción, los recursos disponibles y los comportamientos individuales y colectivos con el fin de esbozar alternativas a los modelos de sobreconsumo.\nEsta démarche no habría sido posible sin la implicación de numerosos socios locales, que han abierto sus puertas a los estudiantes. A través de encuentros, visitas e intercambios, Serviplast ha compartido su compromiso en favor de una innovación sostenible fundada sobre la inclusión y la benevolencia; la Perma Ferme du Ponceret ha presentado su enfoque sistémico de la permacultura y de una producción respetuosa de lo viviente; Le Champ-Être ha hecho descubrir su huerto colectivo, verdadero tercer lugar favoreciendo el vínculo social; Animalaine ha acogido a un grupo de estudiantes en su museo y puesto a disposición herramientas y lana para el prototipaje y L’Entrep’eau ha ofrecido un acceso a materiales salidos del reempleo para nutrir las experimentaciones de los participantes. Estas colaboraciones han permitido anclar el workshop en las realidades del territorio y de enriquecer la reflexión por experiencias concretas, ilustrando la riqueza de las iniciativas locales en materia de transición ecológica, de cooperación y de innovación social.\nA través de esta exposición, L’Orangerie, en colaboración con Saint-Luc Liège, pone en luz una generación de jóvenes diseñadores que elige hacer del diseño una herramienta de transformación cultural más que un simple instrumento de mercado. Porque los retos a los cuales nos enfrentamos superan ampliamente las soluciones individuales, el workshop como la exposición afirman la necesidad de nuevas formas de cooperación. Entre culturas, disciplinas y saber hacer, recuerdan que la inteligencia colectiva permanece una de nuestras recursos más preciosos.\nInvitando al público a explorar estas pistas de reflexión, los estudiantes procedentes de las profesiones del diseño proponen una mirada sensible, crítica y comprometida sobre las posibilidades de un futuro más frugal, donde vivir mejor no significaría ya necesariamente consumir más.