Un joven periodista de investigación se topa con un fraude a gran escala en el que están involucrados la política y el mundo empresarial.
La duda impulsa al científico hacia nuevas y más claras perspectivas. Quien no dispone de la verdad completa, recurre a la duda razonable para tomar una decisión. Ese es el beneficio de la duda. Pero la duda también puede ser mal utilizada y pervertida: a eso lo llamamos sembrar la duda. Wetenschapshistorica Naomi Oreskes (Harvard) demostró cómo el lobby del tabaco, los productores de amianto o PFAS y la industria de los combustibles fósiles siembran dudas deliberadamente para poner en duda, precisamente, el consenso científico. Así, este lobby ve un tipo de beneficio de la duda muy diferente.