Bajo la dirección de Jérémie Lippmann, Le Bourgeois gentilhomme revela una modernidad cómica sorprendente, cuestionando desde hace siglos la vanidad social, el deseo de ascenso y la absurdidad de las pretensiones humanas.
En la era de la búsqueda de reconocimiento y del culto a las apariencias, Monsieur Jourdain aparece como un espejo evidente. En esta versión, Jean-Paul Rouve le aporta finura cómica, ingenuidad y sentido del desajuste. Encarna a un Jourdain sincero en su deseo de ser «otro», animado por una sed de transformación que lo vuelve a la vez patético, conmovedor e irresistiblemente divertido.
El espectáculo mezcla teatro, música y danza en una puesta en escena festiva donde uno se ríe de las ilusiones humanas tanto como se maravilla de ellas. Entre pelucas empolvadas, matrimonios arreglados y visitas inesperadas, la sátira social se convierte en una fiesta delirante…