Una oda al oficio Entre el cuchillo de carnicero y el texto teatral Dos maestros en su campo, Opbrouck y Dierendonck, se encuentran en el escenario. El actor y el carnicero rinden un homenaje artístico a su oficio. El carnicero resulta ser un narrador dotado, mientras que el actor es un amante de la cocina refinada. Uno corta, el otro cuenta. Sirven a su oficio hasta el extremo, pero también lo cuestionan, donde sea necesario. El respeto por el oficio, el ser humano, el animal y la naturaleza forma el corazón de esta representación. Vleesch es teatro musical sensorial como un sacrificio ritual. Poético, divertido y, por supuesto, experto. Pero sobre todo cien por cien casero. PD: También disfrutable para el vegetariano. Met Wim Opbrouck (voz, piano, interpretación), Hendrik Dierendonck (guitarras e interpretación), Niels Van Heertum (euphonium), Leen Diependaele (voz), Ron Reuman (batería y percusión)