La carpa De Bar Bruur se convierte cada noche en el lienzo de otro artista de circo o compañía. Reciben el encargo de hacer un autorretrato peculiar de su trabajo artístico y sumergir al público en su universo circense específico. Cada noche adquiere así un color, ambiente y energía diferentes: desde lo burlesco hasta lo electrónico y visual, desde influencias gitanas hasta vibraciones urbanas y otros formatos sorprendentes. Bar Bruur promete una serie de deliciosas noches de circo en las que el encuentro, la experimentación y la experiencia del público son centrales.