En una sociedad obsesionada por la imagen y el rendimiento, Claude a veces tiene la impresión de no haber recibido las cartas correctas: ¡unas piernas demasiado cortas, unos glúteos demasiado bajos, algunas arrugas y un síndrome del impostor bien arraigado!
Con una buena dosis de autocrítica, se ríe de sus complejos, de nuestros dictados absurdos y de esta carrera hacia la perfección que vuelve a todo el mundo... un poco cojo.
Un himno al amor propio que te hará reír, pero no solo eso...
En colaboración con el/la Fou Rire y el/la Fondation Contre le Cancer, este espectáculo es a beneficio del Relais pour la Vie Bruxelles.
De y con Claude FRANCOIS