¿Y si el silencio fuera más fuerte que las palabras?
Si es de oro, también puede ser de plomo.
Atrévase a expresar lo que está enterrado, callado, no dicho.
El silencio, propicio para la meditación, ofrece un paréntesis, un tiempo necesario para la creación.
Dé ritmo a la música de sus obras dejando hablar a los silencios, las pausas, los suspiros. Déjenos boquiabiertos ante sus creaciones.
¡Silencio, motor, acción!