¡Reír, gritar, comer!!!\n\nCuando un carnicero flamenco engaña a su esposa con una cantante de schlager holandesa, tiene mucho que ocultar al frente doméstico y especialmente a los clientes. No mucho después, la cantante está en su puerta, por lo que nuestro carnicero debe pedir la ayuda de su fiel inquilino, en el sótano, para preparar un tartar de mentiras bien condimentadas.\n\nSin embargo, no pasa mucho tiempo antes de que los malentendidos comiencen a acumularse y la esposa del carnicero quiera hacer picadillo a su infiel esposo... ¡La pregunta del millón es, por tanto, cómo se salvarán nuestros dos caballeros de esto!