Pépée, ese era el apodo que le dábamos todos y todas, yo, mi familia, su entorno y todo el colegio de abogados de Lieja. «El lobo blanco entre los lobos negros», me decía Frédéric, su gran colega y amigo abogado. Pépée llevaba una gran carrera como abogada. Mi madre... un poco menos. Esta mujer era múltiple. Pépée encadenaba juicios, mi madre copas de vino. De día en el estrado, de noche en los bares. «Terminarás tonta pero simpática», me decía una tarde, atornillada como de costumbre en su viejo sillón de mimbre, con las cartas en la mano en plena partida de solitario. Es esta historia la que cuento aquí. La historia de Pépée, abogada del colegio de abogados de Lieja, que fue también mi madre. Una madre paradójica, extravagante pero torturada, terriblemente brillante pero igual de negligente, ausente pero oh, cuán omnipresente en mi vida. Era tanto mi mayor orgullo como mi mayor vergüenza.
_______
Puesta en escena: Laurène Hurst / Con: Josépha Sini / Mirada externa: Axel De Booseré / Iluminación y dirección técnica: Jean-Louis Bonmariage
_______
Producción: Royal Festival de Spa. En coproducción con Chaufferie ACTE 1, Le Centre Culturel de Durbuy. Gira LIVE Diffusion. Con el apoyo de Corridor y de la Province de Liège.