Ahora que el padre Willem dejó de cantar, el hijo Augustijn sigue cantando con ‘pleno apetito’ en flamenco occidental. Ya brilló en los escenarios de, entre otros, el Dranouter Festival, Kleinkunstfestival Olen, diversas celebraciones del 11 de julio, Zilleghem Folk, varias iglesias. Las canciones de Augustijn flotan entre el pop y el kleinkunst, perlas narrativas sacadas de la vida, llenas de (auto)relativización; sus conciertos son desarmantes y conmueven a todo el público. Una vez recibió el sabio consejo de su padre cuando preguntó si debía darle al público lo que querían, o si debía hacer su propia voluntad: “¡No es O, es Y!” ¿Blanco y negro o color? ¿Repetirte o renovarte? ¿Recatado o exuberante? ¿Lúdico o personal? ¿Divertido o serio? ¿Dar o recibir? Exacto: ¡no es O, es Y en este espectáculo!