El pequeño y sensible murciélago Benjamin no es muy valiente. Es objeto de burlas por parte de su familia porque tiene miedo a la oscuridad. Si además se enamora del ave canora tropical Sherida, se convierte en un paria total. Las aves son los archienemigos de los murciélagos, ¿no es así? Pero su amor le ayuda a superar su miedo y a defender quién es realmente.