Philippe Boesmans amaba jugar con el oyente, jugando con las resonancias en «trompe-l’oreille», escondites armónicos, guiños al pasado mediante citas (de Bach a Monteverdi, de Stravinski a Richard Strauss). De gran sutileza, su música rebosa detalles casi puntillistas. Al escuchar, el oyente se encuentra frente a músicas de una bella evidencia, fluidas y falsamente ligeras. Para rendirle homenaje, el cuarteto TANA y David Lively se sumergen en el rico y plural repertorio que forjó Philippe Boesmans. En asociación con Ars Musica
Langues habladas: Francés