Niki (Leo Woodall) tiene un problema auditivo que significa el fin de su muy prometedora carrera musical. Se ve obligado a recorrer las calles de New York con una protección auditiva. Trabaja con su mentor (y figura paterna) Harry (Dustin Hoffman) como afinador de pianos. Es entonces cuando conoce a Ruthie (Havana Rose Liu), una estudiante de música con quien entabla lazos muy fuertes. Su vida tomará un giro muy peligroso cuando unos criminales descubran que el oído excepcional de Niki también puede servir para abrir cajas fuertes.