Déjate llevar por los sonidos de innumerables instrumentos y siente cómo la vibración no te deja indiferente. No tienes que hacer nada, solo tumbarte y dejar que los sonidos del bosque, mezclados con mis instrumentos y mi voz, hagan su trabajo. Terminamos con un silencio en el que varias personas se entregan por un momento a una pequeña siesta. La actividad solo se realizará si hace buen tiempo. Asegúrate de traer tu propia esterilla, manta y cojín para estar cómodamente tumbado.