El 11 de marzo de 2011 tiene lugar una de las peores catástrofes nucleares de la historia, sin embargo, más de una década después, la región aún fuertemente contaminada parece reconstruirse. El gobierno japonés tiene el proyecto de relanzar su programa nuclear. Este documental se desarrolla en este contexto de consentimiento tácito de la sociedad, donde un evento, a pesar de ser dramático, parece desvanecerse en el camino del olvido. Fukushima puede hacer fantasear con escenarios postapocalípticos a los estetas, pero la realidad detrás es muy distinta.