Ella y él llegan a casa, después de la noche del estreno de su película. Cuando la llave gira en la cerradura, surge una confrontación nocturna en la que él revela su necesidad profundamente arraigada de reconocimiento y ella intenta desesperadamente distanciarse de eso. Los personajes llevan consigo un trasfondo que los sitúa en parte fuera de la norma occidental y blanca. Su lucha, por lo tanto, no trata solo sobre frustraciones personales, que comparan entre sí, sino también sobre la presión de querer romper prejuicios y expectativas del mundo exterior.