«Préstame tu imaginación esta noche, y notarás que eres capaz de más de lo que pensabas. Que tú también puedes entrar en el cerebro de otra persona y encontrar uno de sus pensamientos secretos». Con esa invitación, Gili abre su décima actuación «Machtig!» (¡Poderoso!). Que él mismo puede mirar dentro de las cabezas de su público, ya lo sabemos desde hace tiempo. Pero esta vez quiere sobre todo dejar que los espectadores experimenten cómo se siente tener poder sobre otra persona. Para su propia sorpresa. En una combinación de mentalismo, interacción lúdica y una buena dosis de humor, Gili deja que su público participe y también determine. El resultado es una velada típica y auténtica de Gili en la que los espectadores son más que espectadores: se convierten en el motor de la actuación.