Un espectáculo de comedia reconocible, cálido y sorprendentemente agudo sobre la identidad, el ritmo, el orgullo y mantenerse fiel a uno mismo.
divertido – reconocible – agudo – cálido – narrativo
“Los limburgueses son lentos”, dicen. ¡Pues, qué bien! Porque lento no es perezoso, sino tomarse el tiempo, disfrutar, observar y perseverar. En su segundo espectáculo, ¡Sjiek is mich dat!, Jan Linssen rinde un cálido homenaje a la lentitud, la autenticidad y sus raíces limburguesas.
Pero este espectáculo no trata solo sobre Limburgo. Jan explora cómo nuestros orígenes nos moldean y cómo, al mismo tiempo, intentamos liberarnos de ellos. Es reconocible para cualquiera que se encuentre en el equilibrio entre el orgullo y el pensamiento: “Todo muy bien, ¿pero cómo salgo de aquí con todas esas paradas de autobús canceladas?”.
Desde su juventud en Maaseik —con el carnaval, las ferias y la mentalidad de “qué dirán los vecinos”—, Jan camina hacia el presente. Por el camino pasan las minas de carbón, la tarta de pitufos, los eburones y un puñado de prejuicios.
Jan se describe a sí mismo como demasiado amable, demasiado modesto y, a veces, demasiado lento. Quizás esa sea precisamente su superpotencia.
Además de intérprete, es un solicitado guionista de humor para, entre otros, De Rechtvaardige Rechters, De Weekwatchers, Taboe y Twee tot de Zesde Macht, y trabajó como guionista principal para Kamal Kharmach.