Marek Patrman es una figura central del jazz bruselense y de nuestro club. Baterista checo tan discreto como ineludible, está presente junto a numerosos músicos que, de una generación a otra, le renuevan su confianza. Es de lo más natural que le propongamos venir de vez en cuando a probar nuevas fórmulas en nuestro escenario, con un gusto por el riesgo tan límpido como el de un funambulista sin red. Para esta edición, invita a otro maestro del jazz belga con el que comparte escenario desde hace años: el pianista Erik Vermeulen. El trío se completa con el saxofonista irlandés Sam Comerford, que viene a aportar toda la riqueza de sonoridades muy trabajadas y una creatividad fuera de lo común.