Esta era la historia de un puñado de músicos de jazz que querían que su música fuera escuchada y reconocida. Esto se transformó en medio siglo de trabajo conjunto para otorgar al jazz belga sus merecidos honores. Cinco décadas dando la cara, informando sobre los retos del sector, defendiendo a los artistas y a sus creaciones. Cincuenta años de exploración musical, de encuentros y descubrimientos.\nUna colaboración continua, en asociación con espacios, sus equipos y los artistas, para que la etiqueta «Jazz Belge» suene como una garantía de calidad, sentido y talento.\n\n¡Bien se merecía 5 días de jams, fiesta, celebración…!