El año 3400. El sol ya no sale. La hierba ha desaparecido. El globo terráqueo está en reposo y despertará dentro de un número desconocido de años luz. En esta zona intermedia, la goma es el ser vivo en la tierra. Las gomas viven en paz y armonía.\nSe ríen, trabajan duro, se divierten,\nse arrastran cerca unos de otros, buscando calor,\nse quedan dormidos y patean de vez en cuando imprudentemente.\nSon a veces sombríos pero después de devorar un bocado sabroso,\ndejan la disputa de lado de nuevo.\nLloriquean y lloran en la profundidad,\ncuentan en suaves murmullos y graznidos\nsobre algo que fue una vez y aún vendrá. Ballet Dommage y Suze Milius eligen en GUMMI un mundo utópico y alienante. Un universo en el que el conflicto no es parte de la trama y en el que nada está en juego. Sin catarsis ni ruina total. El espectador ve las pequeñas escenas y rituales cotidianos de seres pacíficos en una tierra de nadie donde todo parece como es.