Tras haber participado, como solista, en proyectos prestigiosos, notablemente en el Théâtre Royal de la Monnaie, el autor-compositor bruselense LYLAC (Amaury Massion) vuelve al frente de la escena a presentar su sexto álbum con la sensibilidad desarmante y onírica, siempre llevado por sonoridades americana e indie folk.
Este álbum marca un giro en el recorrido del cantante trotamundos ya multi nominado por sus anteriores álbumes. En efecto, es en francés únicamente que LYLAC posa esta vez su voz envolvente sobre estas nuevas canciones, nos llevan en un periplo poético y comprometido. Es tras su encuentro hace algunos años con Francis Cabrel, que la idea había germinado lentamente de escribir canciones en francés. LYLAC nos comparte allí sin pudor sus sueños de otros lugares, sus emociones íntimas, sus miedos, sus alegrías, navegando entre introspección y militancia ciudadana. Este artista nómada nos invita a reconectarnos con nosotros mismos y con el mundo turbado que nos rodea. Llevados por su voz cálida y ultra sensible, estos nuevos títulos resuenan como invitaciones a tomar la carretera, la guitarra en la mano, la nariz al aire, los ojos bien abiertos. Su música toma nuestras emociones por sorpresa a través de un songwriting sobrio de donde se desprende una potente energía, siempre acompañada de líneas de violonchelo luminosas y virtuosas, impregnadas de neoclasicismo.
LYLAC continúa pues su búsqueda obstinada y romántica, con el fin de soplarnos su verdad como una confesión que resuena lo más cerca posible de nuestros corazones.