Una representación lúdica y ligeramente absurda para niños pequeños que explora, con humor, música y pocas palabras, la frontera entre lo sucio y lo fascinante.
¿Qué es realmente sucio? ¿Y quién lo decide? Los niños pequeños miran sin reparos todo lo que pica, se pega o apesta, hasta que alguien dice: "¡No toques eso!".
En excuses voor het ongemak, los creadores se sumergen en ese mundo maravilloso con humor, música en vivo y ritmo. Con imágenes estimulantes, pocas palabras y mucho juego, surge una representación traviesa sobre el asco, la curiosidad y la diversión.
Para todos a partir de cuatro años que se atrevan a mirar lo que los adultos a veces prefieren esconder. Quizás lo sucio sea simplemente... fascinante.
Alerta: esta representación divertida, algo absurda y burlesca puede causar una ligera sensación de incomodidad en los adultos.