FOOD le invita al mundo humorístico y a veces simplemente extraño del consumo. Impulsados por nuestra propia hambre insaciable de siempre más… Lo que comienza con una simple escena de comida se desarrolla en un ritual obsesivo y casi mecánico. Progresivamente, las fronteras entre deseo y necesidad se desdibujan, hasta que nace algo grotesco, sorprendente e inquietante, pero también hipnotizante. A través de la acrobacia y la manipulación de objetos, estos artistas de circo llenos de ingenio construyen, pieza por pieza, un lenguaje corporal provocador. Un lenguaje que trastorna no solo sus propias ideas, sino quizás también las suyas, sobre los modos de consumo. Hábitos forjados bajo la presión silenciosa de persuasiones de carácter comercial.