En casa, Nectar Woode creció con una rica banda sonora musical, desde Lauryn Hill y Erykah Badu hasta Stevie Wonder y Donny Hathaway. Artistas que le enseñaron que el soul no es solo un género, sino una emoción que sientes profundamente. Esa misma honestidad emocional resuena hoy en su propia música. En 2022, Nectar lanzó su EP debut Nothing to Lose a través de Communion Records, una primera toma de contacto con su sonido sobrio pero al mismo tiempo potente. Con canciones como Good Vibrations y Other Side, equilibra sin esfuerzo entre neo-soul, folk, jazz y gospel. Su voz cálida, letras poéticas y producciones orgánicas le dieron rápidamente una base de fans fiel y millones de streams. En 2024 siguió Head Above Water, un lanzamiento seguro en el que Nectar se sumerge aún más en el jazz y el soul. Canciones como Tell a lil lie, Grow y How It’s Gotta Be muestran a una artista que moldea cada vez más fuertemente su propio sonido: vulnerable, honesta y al mismo tiempo grande en sentimiento. Su música se extendió orgánicamente, desde actuaciones íntimas en solitario con guitarra hasta espectáculos principales con entradas agotadas en Londres y giras de soporte para Leon Bridges y NAO. Hoy, a los 25 años, Nectar Woode se ha convertido exactamente en el tipo de artista que honra sus raíces tanto geográfica como culturalmente. Con más de 815.000 oyentes mensuales en Spotify, grandes festivales de verano en el horizonte y fans que van desde Elton John hasta la BBC, su carrera está en plena floración. No necesita gritar fuerte para ser escuchada, en su lugar te invita suavemente a su mundo. Su música es profundamente personal y al mismo tiempo universalmente reconocible. Nos recuerda que la vulnerabilidad también puede ser una fuerza: “Me gusta la conexión, me gusta construir una comunidad que parta de la honestidad.”