En los años 80, Flandes Occidental se convierte inesperadamente en el epicentro de la escena metal europea. En la sala de conciertos Maecke – Blyde en Poperinge, más conocida como el infame 'búnker de hormigón', se enciende a finales de los años 70 el fuego de una revolución musical. Aquí y en ningún otro lugar, la temprana escena metalera puso pie en Europa. Lo que comienza con un fax al management de AC/DC, crece hasta convertirse en un vertiginoso capítulo en la historia de la música. Los bares de hard rock brotan como setas, los moteros hacen inseguras las salas de conciertos y en los salones de fiestas de los pueblos, bandas como Metallica y KISS tocan en escenarios apoyados por cajas de cerveza. El primer festival de Metal de Europa, Heavy Sound
Festival, se convierte en un fenómeno, hasta que un grupo de fans alemanes desentierra un esqueleto en un cementerio local.\n\nHans Verbeke, coautor de Heavy Sounds in the West (B&L), hace revivir este pasado salvaje. Espera fotos, historias fuertes y una inmersión en una época en la que Flandes Occidental fue por un momento el corazón palpitante del mundo del Metal.