Este destello genial de un Bach jovencísimo es quizás la música de pascua más hermosa jamás escrita
A sus 22 años, Bach escribió una cantata fúnebre que mira a la muerte directamente a los ojos. ‘Gottes Zeit ist die allerbeste Zeit’ –también llamada ‘Actus Tragicus’– acompañó posiblemente el funeral de su propio tío. Flautas dulces cantan melodías sin palabras, fragmentos bíblicos y textos luteranos se apilan hasta una meditación que no quiere calmar sino hacer enfocar: que el final llega es seguro, así que asegúrate de estar listo. La cantata temáticamente relacionada ‘Komm, du süße Todesstunde’ y ‘Du aber, Daniel’ de Telemann completan el cartel de pascua de Le Banquet Céleste, siempre abrasadoramente bueno.