«Parece que las palabras que no nos atrevemos a decir terminan saliendo algún día... o se transforman en enfermedad.» Marion Mezadorian pone los males sobre la mesa. En este monólogo terriblemente actual, encarna a personajes llenos de color para quienes es la gota que colma el vaso. Con un buen humor contagioso y energía de sobra, la actriz-humorista tiene unas ganas furiosas de DECIR y nos embarca en este espectáculo gozoso y liberador. ¡Un innegable placer de perder los papeles que sienta de maravilla!